jueves, 18 de agosto de 2011

EDUCACION EN LOS TIEMPOS DEL APRA: BALANCE 2006 - 2009

Introducción
REFLEXIONES SOBRE EL SENTIDO Y LA FORMA DE HACER POLÍTICAS EDUCATIVAS A MODO DE INTRODUCCIÓN

Ricardo Cuenca Pareja

Ha sido la continuidad una característica distintiva de la gestión de este gobierno en asuntos educativos durante sus primeros dos años y medio. Esta continuidad se ha dado en un doble sentido. Por un lado, la alta dirección y los principales funcionarios del Ministerio de Educación permanecen en sus cargos. De hecho, José Antonio Chang es uno de los ministros que más tiempo ha estado al frente del despacho en los últimos años. Por otro lado, las prioridades educativas siguen en la línea temática planteada por el gobierno aprista desde mediados del 20061. En efecto, durante el 2008 se amplió el número de gobiernos locales participantes en el Plan Piloto de Municipalización y durante este año se inició el proceso de transferencia a las municipalidades acreditadas, se expandió el Programa Nacional de Movilización por la Alfabetización (PRONAMA), se entregaron laptops a 40.000 niños en las zonas rurales —en el marco del programa internacional One Laptop per Children (OLPC)—, y el Diseño Curricular Nacional (DCN) —oficializado en el 2005— fue modificado.
Particularmente, el tema docente ocupó un lugar importante en el paquete de medidas de este régimen. Durante la gestión del ministro Chang se realizaron un conjunto de evaluaciones de docentes para establecer líneas de base que ofrecieran información sobre el desempeño de los profesores, para medir el impacto de las capacitaciones impulsadas por el gobierno, para contratar profesores y para ingresar a la nueva carrera pública magisterial. Asimismo, se implementó el Programa Nacional de Formación y Capacitación Permanente (PRONAFCAP), se normó la evaluación única para postulantes a los institutos superiores pedagógicos y la nota 14 como requisito de ingreso—, se promovió la contratación de otros profesionales no docentes para enseñar en la escuela pública, se ofrecieron becas de estudios de docencia para los mejores estudiantes egresados de la escuela pública, se propuso la restricción de contratar a docentes que no provinieran del tercio superior en su institución de formación superior, se suspendió el ingreso a los programas no regulares para obtener el título y los grados en la carrera docente, se prohibió la creación de facultades, escuelas, filiales, programas y otros que condujeran a la obtención del título profesional o grado académico en Educación, y se promovió la compra de laptops para docentes en el marco del programa Maestro Siglo XXI.
No obstante esta vorágine de medidas de política —que han ido desde lineamientos generales hasta decisiones puntuales—, la situación de nuestra educación no ha cambiado. Por ejemplo, el rendimiento de los estudiantes sigue siendo uno de los más bajos de América Latina y, peor aún, según el informe de la segunda evaluación regional de la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe de la UNESCO (OREALC-UNESCO), el Perú es el país que presenta la mayor inequidad educativa en América Latina, debido a la brecha que existe entre el rendimiento de los estudiantes de zonas urbanas y rurales. Finalmente, la implementación de la carrera pública magisterial se viene dando con muchísima dificultad a causa del alto grado de desconfianza del magisterio nacional hacia el Estado.
¿Por qué si toda la investigación educativa producida y las evaluaciones de reformas realizadas en América Latina han demostrado que para mejorar la educación son necesarios la continuidad de las políticas, un mayor protagonismo de los docentes y la democratización de las decisiones nuestra educación aún no despega?, ¿han sido estas medidas las más pertinentes?, ¿fueron construidas de manera adecuada?, ¿respondieron a prioridades suficientemente reflexionadas y discutidas?
Es posible atribuirle al «largo plazo» la responsabilidad por este desencuentro entre las políticas implementadas y nuestra realidad educativa. Sin embargo, también se puede mirar críticamente las causas de este desencuentro; analizar, por ejemplo, cuáles son el sentido y el significado de dichas medidas, y cuáles han sido las formas en la que estas fueron diseñadas e implementadas. En otras palabras, qué nociones de calidad y de participación están en la base las medidas de política propulsadas por el gobierno.

En nombre de la calidad
Según Inés Dussel (2007), la calidad educativa es uno de los temas que más interés suscita en el ámbito educativo. El afán por definirla y concretarla ha sido un esfuerzo importante en los últimos años, esfuerzo que ha puesto en evidencia que la calidad es un concepto para nada unívoco, que transmite, además, un complejo sistema de creencias e ideologías.
Lo cierto es que a pesar de la complejidad de la noción de calidad, los discursos construidos alrededor de ella son elementos fundamentales en las propuestas de cambio educativo. Sean como los grandes fines que se quieren lograr o como los orientadores de acciones concretas, es en nombre de la calidad que se toman las más importantes decisiones de política educativa.
¿Cómo ha entendido, entonces, el gobierno aprista la calidad educativa? El gobierno de García y la gestión de Chang parecieran defender una noción de calidad educativa fundamentada en ideas utilitaristas según las cuales «lo eficiente» es un principio irrenunciable, «lo tecnocrático» su estrategia más adecuada, y la medición —antes que la evaluación— la mejor vía para demostrar el nivel de calidad alcanzado. Por ello, las decisiones de política tomadas se han concebido como una mejora en la calidad de los insumos y como la estandarización de todos los «indicadores de calidad».
Al respecto, Gautier (2007) afirma que detrás del concepto tradicional de calidad de la educación, está el principio utilitarista que rigió —y en buena medida sigue rigiendo— los fines educativos; es decir, se espera que una educación de calidad sea aquella cuyos resultados sean útiles para enfrentar con eficiencia los retos de la vida moderna.
Esta noción tradicional de calidad educativa ha sido asumida por muchos Estados latinoamericanos, sobre todo a partir de la implementación de las llamadas reformas neoliberales de la década de 1990. Su ampliado uso se sustenta en que es posible ofrecer datos e información concreta sobre el éxito o el fracaso de las decisiones de política educativa. No obstante, pensar en la calidad de la educación en términos tradicionales trae consigo un conjunto de problemas, tales como la concepción monocultural de la educación y la subordinación de la equidad a la calidad educativa.
En efecto, ante la dificultad de incorporar la idea de «calidad sin homogeneización», esta noción tecnocrática de calidad requiere una concepción de educación que sea igual para todos sin importar las diferencias individuales de los estudiantes y, menos aún, las diferencias culturales. Esta idea de calidad, desde un enfoque utilitarista, pertenece a lo que Nussbaum (1997) denominó conmesurabilidad, atributo que se caracteriza porque toda acción humana es reductible a un mismo patrón, por lo tanto, medible.
Por otro lado, en esta noción utilitarista la equidad se concibe como la ansiada meta a la que se llegaría si el problema de «los insumos del proceso educativo» fuera previamente solucionado. En contraposición a esta extendida idea de calidad educativa, aparecen nociones de corte más humanista que, partiendo del reconocimiento de que la calidad educativa es un complejo, sostienen la importancia del derecho y la diversidad. No obstante, en estas posiciones coexisten, tal como lo afirma la OREALC, al menos dos interpretaciones sobre calidad educativa:
La primera concibe la educación como la base de la convivencia y la democracia, dando importancia a las dimensiones ciudadanas, cívicas y valóricas. La segunda se relaciona con los efectos socioeconómicos de la educación, en términos de limitaciones o aportes al crecimiento económico, el acceso a empleo y la integración social (OREALC-UNESCO 2007: 26).
Recordemos, finalmente, que el concepto de equidad irrumpe en las agendas de discusión educativa luego de la evidencia de que las políticas educativas de acceso y la apuesta por la ampliación de la cobertura no aseguraron, de modo alguno, mejoras en la educación de los niños y las niñas. Tal como afirma Morduchowicz (2003), se constató que la igualdad de oportunidades en el acceso no eliminaba las disparidades iniciales.

En nombre de la participación
La participación en educación es un proceso relativamente reciente, que se enfrenta en forma permanente a una larga tradición autoritaria de la educación. Erigida como un elemento fundamental del derecho a la educación, la participación es atravesada por un conjunto de factores que la colocan en permanente tensión. Por ejemplo, se resaltan sus aspectos deliberativos y consensuales, omitiendo los conflictos que participar trae consigo —aquello que Grompone (2005) denomina enfoque participacionista—; o bien la participación se construye como un discurso retórico, cuyo desarrollo se asocia al trabajo de la sociedad civil más que al del Estado (Eguren 2006).
No obstante la presencia de estas tensiones, los procesos y los mecanismos de participación han logrado transitar de su origen «utópico» a una posición de oportunidad para el desarrollo de procesos sociales de calidad (Kliksberg 2005).
Sobre la base de lo revisado, ¿cómo ha concebido en estos años el gobierno actual la participación? La gestión del ministro Chang estaría concibiendo la participación como un mero proceso de consulta, quedándole como prerrogativa la incorporación o no de las opiniones recogidas. Desde esta perspectiva «funcional» de la participación, las voces provenientes de las regiones y de la comunidad académica forman parte de un coro que acompaña el «formalismo» de la descentralización, pero que difícilmente se convertirán en voces protagónicas en las decisiones tomadas. Con ello, la actual gestión gubernamental estaría desconociendo que en el país se han dado muestras suficientes de que no solo es posible echar a andar procesos participativos, sino que también es posible conseguir más aliados que detractores.
Junto con esta noción utilitarista de la calidad educativa y con esta perspectiva funcional de la participación, el gobierno aprista ha conducido el sector siguiendo dos premisas tradicionales de la construcción de políticas. Primero, ha caído bajo los efectos que ocasiona la pesada carga moral del «deber ser» en educación, espacio privilegiado para los discursos e impedimento para concretar dichos discursos en prácticas reales. En segundo lugar, ha privilegiado la difusión de sus «impactantes» medidas de política antes que el sano ejercicio de rendir cuentas sobre los logros y las dificultades de dichas medidas.
Debiera, entonces, preocuparnos que durante estos tres años el gobierno reconozca oficialmente la importancia del Proyecto Educativo Nacional (PEN), pero lo utilice solo como un documento en el que debe encontrar el espacio adecuado para sus decisiones, en lugar de ser la guía para esas decisiones; impulse la descentralización educativa, pero no considere las dificultades que su Plan Piloto de Municipalización ocasiona a los procesos iniciados y sostenidos por los gobiernos regionales; manifieste su preocupación por la educación de los más pobres y excluidos, pero cierre abruptamente el proyecto educativo más importante para las áreas rurales y en su lugar distribuya laptops a los estudiantes; reconozca el derecho a la educación intercultural bilingüe (EIB), pero elimine paulatinamente la formación docente en EIB; apueste por el desarrollo profesional docente, pero centre sus acciones en procesos de evaluación —que alimentan el desprestigio de la carrera y desaniman al magisterio— y postergue la indispensable formación continua de los docentes.
A pesar de la enorme cantidad de medidas impulsadas por el gobierno aprista, la promesa del presidente García y del ministro Chang de mejorar sustantivamente nuestra educación será cada vez más difícil de cumplir mientras consideren que el «otro» puede ser un obstáculo para su idea de progreso económico e insistan en tomar decisiones con muy poco consenso.
Es sobre la mayoría de estos temas que este libro busca iniciar un necesario debate en el país. Esta publicación registra un conjunto de artículos elaborados por los miembros del Consejo Directivo de Foro Educativo 2007-20092, con la finalidad de hacer un balance de las principales decisiones de política adoptadas en estos mil días del actual gobierno.
Para la elaboración de los balances, se ha recurrido a la experiencia y el conocimiento de cada uno de los temas que tienen los directivos. Algunos de los autores han optado por convocar a asociados y asociadas para discutir las ideas y, en otros casos, se han utilizado las reflexiones generadas en las reuniones de trabajo con representantes de instituciones de la sociedad civil que forman parte de grupos de interés ampliados.
Este libro está estructurado en tres secciones. En la primera, Luis Guerrero, Fanni Muñoz y José Rivero analizan las tres apuestas del gobierno en materia de desarrollo docente, municipalización de la gestión educativa y alfabetización de adultos, respectivamente. En la segunda sección, Patricia Ames, Lucy Trapnell y Virginia Zavala dan cuenta de dos importantes ausencias en las políticas educativas: la educación en áreas rurales y la EIB. Finalmente, en la tercera sección se colocan algunos temas pendientes de atender por el actual gobierno. Susana Córdova plantea la necesidad de centrar las políticas educativas en la escuela, Manuel Iguiñiz propone la importancia de trabajar una ley de organización y funciones del Ministerio de Educación acorde con las necesidades actuales, y Teresa Tovar formula la importancia de reconocer en el PEN la política de Estado que tanto requiere nuestra educación.
Al publicar este libro, el Consejo Directivo 2007-2009 quiere continuar con la importante tradición iniciada hace 17 años por Foro Educativo de analizar las gestiones educativas de los distintos gobiernos, proponer alternativas para la mejora de las políticas educativas y aportar a la construcción de una educación de calidad para todos sin excepción. Finalmente, esperamos contribuir a la postergada reforma educativa. Todavía es posible iniciarla en los siguientes dos años.

Referencias bibliográficas
Dussel, Inés
2007 «Comentarios al documento base». Revista electrónica Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambios en Educación 5 (3), pp. 26-28. Disponible en  http://www.reice.net/arts/vil5num3/art3.pdf>. Consultado en junio del 2008.

Eguren, Mariana
2006 «Introducción: nociones básicas en torno a la participación. Revisión de la literatura». En, C. Montero (ed.), Escuela y participación en el Perú. Temas y dilemas. Lima: Instituto de Estudios Peruanos, pp. 29-27.

Gautier, Emilio
2007 «Educación de calidad. Comentarios a la nueva propuesta de OREALC/ UNESCO». Revista electrónica Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambios en Educación 5 (3), pp. 29-35. Disponible en <http://www.reice.net/arts/vil5num3/art3.pdf>. Consultado en junio del 2008.

Grompone, Rome o
2005 «Argumentos a favor de la participación en contra de sus defensores». En P. Zárate (ed.). Participación ciudadana y democracia. Perspectivas críticas y análisis de experiencias locales. Lima: Instituto de Estudios Peruanos, pp. 9-85.

Kliksberg, Bernardo
2004 Más ética, más desarrollo. Buenos Aires: Temas Grupo Editorial.

Morduchowicz, Alejandro
2003 Discursos de economía de la educación. Buenos Aires: Losada.

Muñoz, Fanni
2008 «Los caminos cruzados de la participación ciudadana en educación: entre el mejoramiento de la calidad de la educación y la construcción de ciudadanía. Un estudio de caso». Ponencia presentada al I Seminario de la Sociedad de Investigación Educativa Peruana. Arequipa, diciembre.

Nussbaum, Martha
1997 Justicia poética. Santiago de Chile: Andrés Bello.

Orealc-Unesco
2007 Educación de calidad para todos: un asunto de derechos humanos. Santiago de Chile.

PROMOVIENDO ESCUELA SINDICAL EN REUNION INTERNACIONAL DE MUJERES LIDERES MAGISTERIALES DE LA ZONA ANDINA DE AMERICA

Heli y escuela sindical

viernes, 29 de julio de 2011

CREACION Y FUNCIONAMIENTO DEL CENTRO DE FORMACION DOCENTE DEL SUTEP

La educación es una de las grandes preocupaciones de nuestros tiempos. Es considerado como una de las herramientas elementales que contribuyen al desarrollo y la transformación de la cultura, la sociedad y la naturaleza. Es profundamente ideológica y representa a un sistema socio cultural determinado. Es un hecho social que debe estar acompañado de un proceso permanente de investigación, innovación y creación de estrategias y metodologías de enseñanza y aprendizaje orientado a la formación integral de la persona humana.

La educación se explicita con procesos formales y no formales. La formación  profesional docente es parte del proceso formal pero se evidencia la crisis del mismo efecto de políticas inapropiadas de la educación superior y del estado.  Lamentablemente quienes toman las decisiones políticas para superar esta crisis no atacan los problemas que lo generan, entre ellos el negocio privado que se ha multiplicado en nuestros tiempos.

El SUTEP es organización de los profesionales de la educación y tiene por objetivo defender la educación pública de calidad con docentes de sólida formación profesional y verdaderamente revalorada por los padres de familia, los estudiantes y la opinión pública. Para lograr ese propósito  tiene que formar afiliados y afiliadas comprometidos con la educación, su profesión  y el sindicato.

La preparación de los cuadros sindicales debe ser planificada, organizada, ejecutada,  dotada de responsabilidades, monitoreada, evaluada y afianzada. Es decir, debe ser un proceso responsable que exija determinación, investigación, innovación y forja de liderazgos en todos los niveles del sindicato, rompiendo la rutina con la innovación constante. Es decir, la organización de un sistema de formación debe buscar la relación entre la teoría y la práctica, la preparación con la acción, la inversión con resultados.

Por las consideraciones expuestas, y tomando en cuenta la historia, la experiencia que se vive y con responsabilidad con el futuro se tiene que dar un viraje en el sistema de formación en general incidiendo  en temas pedagógico, político y sindical. La responsabilidad estratégica debe ser asumida desde el sindicato con una política de articulación democrática, de frente único y con firme conducta ética y propositiva.

Por lo que, el XV Congreso Nacional del SUTEP acuerda:

PRIMERO: Crear el Centro de Formación Docente del SUTEP que funcione en coordinación con las secretarías correspondientes del Comité Ejecutivo Nacional, manteniendo una estructura independiente y política de trabajo coordinado, encargada de elaborar una propuesta y acción de formación utilizando la infraestructura, los medios audiovisuales y tecnológicos, los recursos humanos y otros de requerimiento permanente para cumplir con el propósito estratégico del sindicato y sus diferentes niveles.

SEGUNDO: Encargar la responsabilidad de conducción del Centro de Formación Docente al profesor Pablo Helí Ocaña Alejo, ex dirigente nacional del SUTEP, para organizar su institucionalidad y trazar las políticas de trabajo para el cumplimiento del objetivo en el marco del plan estratégico.
Lima, 26 de marzo del 2011.

CENTRO DE FORMACION PEDAGÓGICA Y SINDICAL DEL MAGISTERIO



DESCRIPCIÓN DIAGNÓSTICA DE LA SITUACIÓN DEL MAGISTERIO Y EL SECTOR EDUCACIÓN:

El Perú no es ajeno a la realidad mundial y a la crisis que se vive, es más, en nuestro caso a pesar del crecimiento económico manifiesto, el mismo no se expresa en la vida de la población; por el contrario continuamos en una crisis que tiene carácter histórico y se manifiesta por la falta de empleo, bajos sueldos, pensiones y salarios, inestabilidad laboral, pobreza y desnutrición, profundización de los conflictos sociales, corrupción, centralismo, autoritarismo, inequidad educativa y de salud, economía al beneficio de las grandes empresas transnacionales y las medianas ligadas a ellas, etc. A lo descrito se añade la crisis alimentaria, la crisis ambiental, la crisis moral y la crisis de utopías. Esta realidad es de preocupación general de la población y del magisterio en particular. En este contexto crece el descontento social cuestionando la política económica del Gobierno y hay incertidumbre frente al nuevo gobierno a elegirse para el periodo 2011 – 2016.
En los últimos años, el SUTEP, los maestros y maestras del Perú  han sido blancos de una campaña sistemática de desprestigio por parte de las autoridades del gobierno y los medios de comunicación. Eso ha deteriorado la imagen del docente frente a los estudiantes, padres de familia y comunidad en general. El sindicato se enfrascó  a una lucha de resistencia contra el afán del gobierno que buscó liquidar los derechos magisteriales imponiendo una nueva ley de carrera pública magisterial 29062. La educación pública y las condiciones de trabajo del docente se pauperizaron, afectando directamente su formación continua y actualización. Altos porcentajes de estudiantes se trasladaron a la educación privada sin tomar en cuenta la crítica situación por el cual atraviesan muchas de ellas y su preocupación principal es el lucro. Está constatado que el logro de aprendizajes es muy baja y el currículo escolar prioriza solo las áreas de matemática y comunicación integral   en desmedro de la formación integral y científica de la nueva generación.
A pesar de contar con el Proyecto Educativo Nacional el gobierno no se preocupa por su implementación; por el contrario refuerza la cuestionada municipalización de la educación y procesos de racionalización del gasto.  
Las normas emitidas en los últimos años anulan una serie de derechos magisteriales tales como son las licencias sindicales, separan a la representación magisterial de diferentes comisiones, penalizan la protesta, declaran a la educación como servicio básico esencial para impedir el derecho a la protesta, autorizan incorporar a la docencia a profesionales de otros ramos mediante la ley 29510, soliviantan la dispersión y división magisterial y hacen caso omiso a las reclamaciones de los trabajadores.
El SUTEP en su XIV Congreso Nacional acordó enfatizar el rol propositivo y avanzar en la elaboración de una propuesta alternativa en defensa de la educación pública y el XV Congreso Nacional llevado a cabo en marzo último aprobó la formación de un Centro de Formación Magisterial entendiendo que tenemos falencia de nuevos cuadros que orienten y fortalezcan el trabajo pedagógico y sindical del magisterio.
La falencia de profesionales preparados influye directamente en el sistema de dirección,  la estructura orgánica y la continuidad del trabajo sindical, y es parte de nuestra debilidad pedagógica, educativa, cultural. A esto se añade que un alto porcentaje de docentes jóvenes incorporados al trabajo son producto de una deficiente formación pedagógica, profesional y cultural efecto de la proliferación de centros de formación docente en centros públicos y privados. Se evidencia por su falta de liderazgo e identidad con su profesión y su gremio sindical como resultado de la reforma neoliberal impuesto a partir de los 90.
Las consideraciones expuestas nos obliga implementar la escuela de Formación Magisterial con el objetivo claro de enfrentar la problemática del sector con docentes líderes preparados que comprenden la realidad y se esfuerzan por resolver con audacia, eficiencia y seguridad. El centro de formación nos debe permitir dar un salto cualitativo en el trabajo pedagógico y sindical pasando de la protesta a la propuesta, de cara a las exigencias de la educación y el país, con un sistema de dirección ágil y eficaz, con una dirigencia capacitada pedagógica, cultural y sindicalmente.
Los docentes comprendemos que el resultado de la educación es parte de nuestra responsabilidad; pero también entendemos que los problemas son más estructurales que pasa por la responsabilidad del estado y la sociedad en su conjunto.
PROBLEMAS DETECTADOS Y A ENFRENTAR:
  • Escaso número de docentes líderes jóvenes en el SUTEP; ausencia de  valores y de sentido de la organización, la lucha y del esfuerzo colectivo.
  • El SUTEP ha realizado mucho esfuerzo y destinado recursos en la formación sin una planificación continua y con resultados no evaluados.
  • No contamos con un sistema de formación de líderes sindicales con equidad de género.
  • Deficiente comprensión de la realidad nacional, políticas educativas y la filosofía lo que limita el rol de liderazgo de los docentes.
  • Pocos profesionales manejen contenidos de política educativa y propuestas pedagógicas con solvencia profesional.
  • Débil participación e incidencia en la elaboración de proyectos educativos, curriculares y de formación docente en diferentes niveles del Estado.
  • Material de formación sindical y pedagógica con limitaciones de sistematización y pertinencia, además son pocos el número de maestros que acceden a ella.
  • Deficiente manejo de las TICs para su uso educativo y de formación profesional.
  • Falta de un equipo de formadores especializados dedicados a la formación de líderes magisteriales.
  • Deficiencia en la elaboración de documentos de formación sindical y pedagógico (manuales, textos, trípticos, material virtual, etc)
  • Relación deficiente con la estructura del sector educación y el estado que impiden construir políticas educativas de consenso en bien de la educación y el magisterio.
  • Imagen deteriorada de la educación pública y el rol del docente en la sociedad.

Por las consideraciones planteadas, el CFPS asume el reto de preparar profesional y sindicalmente a los docentes líderes de las diversas instancias del SUTEP a nivel nacional.

I.- VISION: En un periodo de dos años, líderes magisteriales manejan temas educativos y pedagógicos con solvencia profesional, cultural y moral con capacidad de influir en el magisterio y su conducción sindical, proponiendo políticas educativas elaboradas por el magisterio y aceptadas por la comunidad educativa orientadas a superar la crisis de la educación pública.
II.- MISION: Desarrollar cursos de formación magisterial y sindical con responsabilidad,  pertinencia, participación selectiva y metodología participativa, dirigida con formadores preparados, brindando mayor oportunidad a la juventud, a la mujer docente y docentes con liderazgo en su centro de trabajo, en convenio con entidades públicas y privadas comprometidas con el quehacer educativo y el magisterio.
III.- OBJETIVOS:
3.1. Organizar cursos de formación pedagógico y sindical con pertinencia y actualidad orientada a contribuir en la formación integral del docente.
3.2. Institucionalizar y garantizar el funcionamiento del Centro de Formación Magisterial para contribuir en la cualificación profesional de sus líderes.
3.3. Seleccionar participantes tomando en cuenta su perfil profesional y sindical para  mejorar su capacidad organizativa, pedagógica y de liderazgo sindical, y contribuir en el fortalecimiento de las organizaciones magisteriales.
3.4. Contar con un equipo de profesionales preparados desarrollando procesos de formación pedagógica y sindical para los líderes del sector educación.
IV.- METAS:
           Contar con un Centro de Formación Pedagógico y Sindical institucionalizado y con política de trabajo que contribuya a mejorar la labor sindical, organizativa, pedagógica, educativa y cultural de las organizaciones del sector educación.


CONVOCATORIA PARA PARTICIPAR DE LA ESCUELA DE FORMACION

                                                                  Lima, 21 de julio del 2011.

OFICIO N°     - 2011-CEN-CER-SUTEP.
SEÑOR                :   SECRETARIO GENERAL DEL SUTE SECTOR _______

ASUNTO              :   SOLICITA RELACION DE DIRIGENTES SECTORALES PARA PARTICIPAR  DEL  CURSO DE FORMACION SINDICAL DEL SUTEP.

REF.                      :     PLAN ESTRATEGICO DEL SUTEP.
                                    ACUERDOS DEL XV CONGRESO NACIONAL DEL SUTEP.
                                   ----------------------------------------------------------------------------------------------------
                                   Es grato dirigirnos a usted para hacerle llegar nuestro saludo cordial al SUTE sectorial que dirige y a la vez manifestarle, que en mérito a los documentos en referencia se ha programado el inicio de un Plan Piloto de Formación Pedagógico y Sindical del SUTEP a partir del mes de agosto. El PP es parte del plan estratégico y requerimos el compromiso de los diferentes sectores y líderes sindicales para la consecución de los objetivos; en tal virtud, su sector deberá designar tres dirigentes sindicales para participar del plan de formación, siendo prioritariamente el Secretario General, el Secretario de Organización y el Secretaria de la Mujer Docente.
                            El curso inicia el 9 de agosto y está previsto desarrollar 2 sesiones por semana de 4 horas cada uno y a partir de las 6:30pm por espacio de 4 meses.
                                  Los participantes tomaran en cuenta lo siguiente:
a.     Son seleccionados a propuesta de la instancia sindical.
b.     Son inscritos para su debido control, seguimiento y evaluación.
c.     Puntualidad en las clases y cumplir con las responsabilidades derivadas de los mismos.
d.     Replicar en su sector los diversos temas para afianzar su capacidad de liderazgo.
e. Obtendrán una certificación válida para escalafón en mérito a su compromiso por 200 horas académicas.
f.       Realizarán trabajos de investigación para fortalecer su capacidad de actuación.
g.   Desarrollarán una cultura integral de planificación, organización, ejecución y evaluación de diversos proyectos de formación cultural, política, pedagógica y sindical con su nivel de dirección sindical y su comunidad.
h.   Tienen derecho a contar con formadores calificados y probos que motive su participación y garantice el logro de los objetivos formativos.
i. Tener capacidad dialógica para afirmar, discrepar o consensuar sobre contenidos y hechos controversiales con crítica y autocrítica responsable.
j. Ser tomado en cuenta, según desarrollo de sus competencias y capacidades para asumir responsabilidades de formador en otros espacios de trabajo.
Por las consideraciones indicadas, solicitamos hacer llegar la relación respectiva hasta el miércoles 03 de agosto para tomar las previsiones del caso. Además pueden hacer seguimiento a través del blog. www.Cfps-sutep.blogspot.com y comunicarse con el profesor Pablo Helí Ocaña Alejo, responsable del Centro de Formación al celular 988580702.
 Atentamente


       RENEE RAMIREZ PUERTA                          ALFREDO VELASQUEZ
      SEC. GENERAL                                        SEC. GENERAL
     CEN SUTEP                                                 CER LIMA
PABLO HELI OCAÑA ALEJO
RESPONSABLE CFPS - SUTEP

MNI SALUDA POR DIA DEL MAESTRO

www.mni.org.pe

EL SUTEP Y EL GOBIERNO DE OLLANTA HUMALA


Escribe Olmedo Auris Melgar*


Hace 39 años se constituyó el SUTEP, histórica y vigente organización gremial del magisterio, producto de la lucha de clases, en una coyuntura política caracterizada por el auge del movimiento social y revolucionario contra la dictadura militar de entonces. El SUTEP fue la culminación de una vasta, admirable movilización política, social y sindical del magisterio peruano, conducido audazmente por una legión de maestros jóvenes egresados de las universidades, quienes habían sido ganados por el fervor revolucionario de aquellos tiempos y abrazado el sindicalismo de clase, magistralmente enseñado por nuestro Amauta José Carlos Mariátegui, fundador del Partido de los comunistas peruanos y de la central sindical nacional, la también histórica y vigente CGTP.

El SUTEP, como integrante de los movimientos sociales, no surge por decreto, sino por imperativa necesidad del magisterio peruano, ávido de justicia social, de revaloración del maestro, por una Educación de calidad, democrática, nacional, popular y científica; pero también comprometido con la salud democrática de nuestra querida patria, y por los cambios sociales y políticos orientados a la construcción de una nueva República, con un Estado nuevo, unitario, democrático, plurinacional, pluricultural, descentralizado, dirigente, inclusivo, promotor  y regulador.

Este Día del Maestro es una ocasión propicia para que los maestros y maestras,  y en particular los dirigentes de todos los escalones del gremio, haciendo  un alto en su cotidiana misión social, realicen  un balance crítico y autocrítico, y reflexionen con seriedad y profundamente  sobre el devenir, la situación actual y las perspectivas  de nuestro  SUTEP, reafirmando y adecuando a la presente situación nacional e internacional los principios del sindicalismo clasista que orientan su permanente accionar, porque sólo así serán principios realmente vigentes e inspiradores.

Es un hecho indiscutible que en el mundo, y por cierto  en nuestro país, se producen cambios en distintos aspectos. Sin embargo, estos avances técnicos y científicos no modifican la esencia y naturaleza  explotadoras del sistema capitalista y de su globalización neoliberal, que ha convertido al Estado-patrón en el principal organismo sobreexplotador  y precarizador   del trabajo de los maestros.

En este contexto es que actuó el inefable ex ministro de Educación, principal culpable -junto al presidente del corrupto Gobierno aprista- de la tristemente célebre “evaluación censal aplicada compulsivamente al magisterio, consistente en  una prueba antitécnica, carente de validez y confiabilidad -como certeramente la calificó la Facultad de Educación de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos-, con la nefasta intención de indisponer  ante la sociedad a los maestros y maestras, presentándolos  como profesionales incompetentes para el ejercicio de la docencia.

Esta prueba,  elaborada con el único propósito de denigrar y poner en tela de juicio la vocación, el profesionalismo y la dignidad del magisterio, contó con la complicidad de una millonaria y masiva campaña ideológica y mediática, auspiciada por la derecha y dirigida a demoler a los maestros, y, ante todo y  sobre todo, a su organización sindical, el SUTEP.

El SUTEP y todos los maestros peruanos han señalado enfáticamente, y demostrado irrefutablemente, que no se oponen a la evaluación, porque precisamente ésta es parte consustancial de su trabajo pedagógico. Por ello  exigen una evaluación que mida su desempeño profesional, sus competencias y capacidades pedagógicas; mas no una deleznable prueba escrita, manejada como secreto de Estado y que no es referente de nada útil, salvo de los turbios propósitos de sus autores y operadores. Por ello, estas evaluaciones plagadas de irregularidades, yerros e inmoralidades, hoy están completamente desacreditadas.

EL PERÚ REQUIERE CON URGENCIA UNA REFORMA EDUCATIVA

Coherentes con la enseñanza de nuestro gran Maestro José Antonio Encinas, quien nos inculcó: "Pretender que la escuela viva al margen de la política, y prohibir que el maestro sea un político, es quitar a la escuela el impulso ideológico y todo valor social", el SUTEP, los maestros y maestras peruanos participaron activamente en las dos  últimas  campañas  electorales, particularmente en la segunda,   para contribuir decididamente al triunfo de Ollanta Humala y cerrarle el paso a Keiko Fujimori, personificació n de la dictadura fujimontesinista de la corrupción e impunidad, neoliberal y narcomafiosa, en cuya derrota nuestro SUTEP desempeñó un innegable y meritorio rol protagónico, de vanguardia.

Estamos frente a un triunfo electoral inédito e histórico, porque por primera vez en nuestro país una fuerza política de profunda raigambre popular, como GANA PERÚ, ha derrotado electoralmente a la derecha, a los grupos de poder económico-polí tico-mediá tico que ésta representa.

Sin embargo, el nuevo escenario político que se inaugurará el próximo 28 de Julio será complicado y complejo; y la concreción de los ofrecimientos electorales, así como la inmensa y plenamente justificada expectativa de nuestro pueblo, requieren de una correlación política y social favorable al cambio democrático, popular y patriótico.

Es en este escenario que el SUTEP tiene que cumplir nuevamente su misión, y debe hacerlo apoyando enérgicamente  al nuevo Gobierno, manteniendo su independencia política de clase, pugnando para que se cumplan los compromisos adquiridos con el pueblo peruano, y se avance así en el camino de la transformació n que el Perú necesita recorrer para garantizar el desarrollo sostenible, el bienestar y progreso del pueblo, profundizando la democracia, luchando por una nueva República con un Estado para todos, independiente, soberano, con justicia, progreso social, regeneración moral, e impulsando una nueva y superior  integración latinoamericana y caribeña.

En el sector Educación, el cumplimiento de los ofrecimientos electorales de Revolución Educativa, incremento de salarios, Presupuesto de 6% para Educación, nueva Carrera Pública Magisterial, desayuno y almuerzo escolares, atención de Salud con calidad al alcance de todos, becas, etc., deben encontrar en el SUTEP y en los maestros y maestras a sus más decididos defensores y difusores. Por ello debemos ser,  otra vez y ahora aún más, una fuerza protagónica, que con valor y convicción cumpla su rol en la materializació n de estos ofrecimientos; y no permitir, bajo ningún concepto, que se siga tratando a nuestro SUTEP como el sempiterno e intransigente opositor y adversario.

Esa visión maniquea, torpe y absurda,  irracional y prejuciosa de la derecha cavernaria y carente de ética, y de los operadores del perverso modelo neoliberal, de considerar al SUTEP como un ente opuesto a los grandes cambios que requiere nuestro país, hoy, con el nuevo Gobierno, no tiene ningún sentido, porque en estos 39 años de vida del SUTEP, los maestros han venido elaborando el Proyecto Educativo Nacional, documento que contiene propuestas certeras y viables para la imperativa, imprescindible  Reforma Educativa, que hoy debe ser el punto de partida, la condición básica y primordial con la que se debe iniciar la Revolución Educativa.

Hoy, más que nunca, las condiciones objetivas y subjetivas están dadas para construir y poner en práctica una adecuada, respetuosa y fecunda relación entre el nuevo Gobierno de Ollanta Humala con el SUTEP, concordancia orientada a  garantizar la implementació n de la tan anhelada Reforma Educativa, porque, como bien sabemos aquí y en todo el mundo, su ansiado éxito, mayor duración y permanente modernización radican, sin duda alguna, en el compromiso y participación  de los maestros como actores principales e insustituibles de la realización de esta trascendental obra educativa, cultural y social de peruanidad.


Lima, 5 de julio de 2011

*Ex Secretario General del SUTEP
Vicepresidente de la CGTP

C-e: olmedoperu@hotmail. com